Este audio presenta una herramienta de reinicio rápido que usa el frío para bajar la activación del cuerpo, apoyada en un reflejo natural que hace que el ritmo cardíaco baje cuando la cara se expone al agua fría.
Ofrece varias formas de aplicarlo según lo que se tenga a mano: sumergir la cara en agua bien fría por unos segundos, sostener cubos de hielo en las manos o pasarlos por las muñecas y el cuello, o tomar una ducha fría breve, entre treinta segundos y un minuto, enfocada en la cara y el cuello. No hace falta que el agua esté helada al extremo, y el gesto se puede repetir una o dos veces si es necesario.
Incluye además una advertencia de seguridad: quienes tengan alguna condición cardíaca o de presión deben consultarlo antes con su médico o psicólogo, y optar por una versión más suave, como agua fresca en las muñecas en lugar de sumergir la cara.




