Hola, ¿cómo están? Les escribo desde Chile, y me gustaría hacerles una consulta que me tiene dando vueltas hace un tiempo. Resulta que he notado que varios amigos y conocidos, incluso yo mismo en ciertos momentos, hemos experimentado algún tipo de disfunción sexual —ya sea falta de deseo, dificultad para mantener una erección o hasta no llegar al clímax— y esto a veces genera harta ansiedad o frustración. La cosa es que no siempre se relaciona con temas físicos, sino que pareciera venir más desde lo emocional o lo psicológico, ¿cachai?
Por ejemplo, en mi caso particular, cuando estoy muy estresado por la pega o cuando he pasado por periodos de depresión, como que mi líbido se va a pique. He tratado de no tomarlo tan grave, pero a veces igual me cuestiono si será algo más profundo o si es simplemente una fase. También he escuchado que el porno o las expectativas poco realistas pueden afectar la respuesta sexual, ¿qué tan cierto es eso?
Entonces, quería preguntarles: ¿cómo se relacionan los trastornos sexuales con la salud mental? ¿Cuándo uno debiera considerar que lo que le pasa ya no es algo pasajero, sino un trastorno que requiere tratamiento profesional? ¿Y qué tipo de terapia o abordaje psicológico se recomienda para trabajar estos temas?
Agradezco mucho el espacio, y espero puedan orientarme un poco. Saludos desde Santiago 🙂


