Prepara tu primera sesión
Pequeñas recomendaciones para crear un espacio donde te sientas seguro.
Hola. Dar el primer paso nunca es sencillo, y es completamente natural sentir un poco de inquietud. No tienes que preocuparte por «hacerlo bien»; tu terapeuta está ahí para guiarte. Lo único que necesitas traer es tu presencia.
1. Detalles técnicos
Queremos que tu experiencia sea fluida y que la tecnología actúe como un puente, no como una barrera. Tomarte unos minutos antes para verificar estos detalles te dará mucha tranquilidad.
No hace falta ser un experto informático, solo asegurarse de que lo básico esté funcionando para que podamos escucharnos bien.
2. Tu espacio seguro
Sabemos que no siempre es fácil encontrar soledad total en casa. No buscamos el «lugar perfecto», sino el más cómodo posible para ti dentro de tus posibilidades.
- Si vives con otras personas, y te sientes cómodo/a haciéndolo, podrías comentarles que estarás ocupado durante una hora para evitar interrupciones.
- Busca una posición cómoda. Puedes tener cerca una manta, un cojín o sentarte en tu lugar favorito.
- Quizás te ayude tener a la mano un vaso de agua o una infusión. Pausar para beber algo puede ayudarte a respirar y ordenar tus ideas.
3. Tu bitácora de viaje
Aunque no es obligatorio, recomendamos mucho tener papel y lápiz a la mano. La terapia es un espacio de descubrimiento y muchas veces surgen ideas que vale la pena capturar en el momento.
Capturar «Eurekas»
Anota esas frases o descubrimientos repentinos que resuenan contigo durante la charla.
Auto-observación
Escribir cómo te sientes te ayuda a ver tus emociones con un poco más de perspectiva.
Herramientas
Si tu terapeuta te recomienda una lectura o ejercicio, podrás apuntarlo al instante.
Paciencia y confianza
Empezar terapia es una decisión valiente y un acto de autocuidado inmenso. Recuerda que los cambios profundos no suceden de la noche a la mañana; es un camino que se recorre paso a paso.
Ten paciencia contigo mismo/a en este proceso. ¡Nos alegra mucho que hayas decidido comenzar!
Un recordatorio amable
No tienes que contar todo en la primera sesión. Tú marcas el ritmo. La confidencialidad es la base de este proceso, así que siéntete libre de compartir solo aquello con lo que te sientas cómodo/a hoy.

