Respuesta API

Lamento mucho que hayas vivido una experiencia tan dolorosa. Ser víctima de violencia puede dejar marcas muy profundas, muchas veces invisibles para los demás, pero muy reales y presentes en nuestro día a día. Es completamente comprensible que te cueste confiar en los demás; cuando alguien nos ha hecho daño, especialmente si era alguien cercano, se rompe esa seguridad básica que necesitamos para sentirnos bien con otros y con nosotros mismos.

Sanar las heridas emocionales es un proceso que toma tiempo. No hay una receta mágica, pero sí caminos posibles que se pueden recorrer paso a paso. Empezar por reconocer que esas heridas existen y que tienen un impacto en tu vida ya es un acto de valentía. Buscar ayuda profesional puede marcar una gran diferencia: un terapeuta puede acompañarte de forma segura y especializada para ir entendiendo lo que viviste, validar tus emociones y ayudarte a reconstruir esa confianza que parece perdida. También es importante que te trates con mucha amabilidad, darte permiso para sentir, para enojarte, para llorar si es necesario.

Recuerda que no estás sola o solo. Muchas personas pasan por procesos similares y logran recuperar su bienestar emocional con tiempo, apoyo y trabajo interno. Hay esperanza, y cada pequeño paso que des en tu recuperación cuenta. Mereces vivir con tranquilidad y rodearte de relaciones sanas y seguras.

Sobre el autor

Ayúdanos a llegar a más personas!