Lamento mucho que estés atravesando por estos episodios de pánico, es muy comprensible que te sientas asustado cuando ocurren. Lo primero que me gustaría decirte es que no estás solo y que muchas personas experimentan lo mismo. Lo importante es que ya estás dando un paso hacia el bienestar al buscar ayuda y querer entender lo que te pasa.
Cuando el miedo aparece de manera tan intensa y repentina, puede tratarse de un ataque de pánico, una reacción del cuerpo ante una alerta que en realidad no representa un peligro real. Es como si el sistema de alarma del organismo se activara sin motivo aparente. En ese momento, el corazón se acelera, falta el aire y se siente una amenaza inminente, aunque no haya nada objetivamente peligroso alrededor. Una estrategia que puede ayudarte es intentar anclarte al presente: poner atención en tu respiración, sentir tus pies en el suelo, nombrar objetos que tienes a la vista, y recordarte que aunque se siente muy real, esa sensación va a pasar y no te hará daño. También puede ayudar inhalar profundamente por la nariz, exhalar lentamente por la boca y repetirlo varias veces.
Te animo a considerar hablar con un profesional de salud mental, como un psicólogo, que pueda acompañarte y darte herramientas específicas para tu situación. Estos ataques suelen tener tratamiento y con el apoyo adecuado es muy posible que te sientas mucho mejor. Estás haciendo lo correcto al buscar orientación, eso ya es un gran paso.