Es muy comprensible sentirse en una encrucijada profesional, sobre todo cuando estás evaluando si dar un gran paso como cambiar de empleo. Esta decisión tiene muchas aristas y puede despertar incertidumbre, ya que implica salir de la zona de confort, pero también abre posibilidades de crecimiento y satisfacción personal. Lo importante es que te estás dando el tiempo de reflexionar y buscar apoyo, lo que demuestra un alto nivel de responsabilidad con tu bienestar y tu desarrollo laboral.
Para tomar una decisión con mayor claridad, podrías comenzar por identificar qué aspectos de tu trabajo actual valoras y cuáles te generan malestar o insatisfacción. Pregúntate si tu empleo actual te permite crecer, te motiva y está alineado con tus valores. También es clave pensar en tus metas a mediano y largo plazo, y si el lugar donde estás te está acercando o alejando de ellas. A veces, quedarse puede ser una opción válida si hay proyecciones de mejora, y en otros casos, el cambio puede abrirte puertas que te acerquen más a lo que realmente buscas. Conversar con personas de confianza o incluso con un/a orientador/a laboral o psicólogo/a puede ayudarte a explorar con mayor profundidad tus opciones y tomar una decisión bien fundamentada. No estás solo/a en este proceso, y buscar apoyo ya es un gran paso.