¡Hola! Gracias por escribirnos con tanta honestidad y preocupación genuina por tu amigo. La verdad es que lo que cuentas sí suena muy parecido a algunas manifestaciones del Trastorno de Estrés Postraumático, como la irritabilidad, las pesadillas, la evitación de ciertos lugares y ese estado como de desconexión emocional. Sin embargo, es cierto que sólo un profesional puede hacer un diagnóstico claro, porque no todo malestar después de un evento difícil es automáticamente TEPT. A veces las personas atraviesan procesos normales de adaptación que también pueden ser intensos.
Sobre lo que puedes hacer como amigo, lo más valioso muchas veces es simplemente estar ahí, acompañar sin presión y ofrecer tu apoyo sin intentar forzar una conversación si él no está preparado. Escuchar sin juzgar, validar lo que está sintiendo incluso si no lo puedes entender del todo, también es una gran ayuda. A veces sugerir ir a terapia puede sonar como una crítica, aunque no sea tu intención, entonces a veces ayuda más compartir tu experiencia o información que encontraste, sin exigir nada.
Y sí, el TEPT puede surgir de muchas experiencias que no siempre parecen “extremas” desde fuera. Lo importante es cómo cada persona vivió ese evento, el impacto que tuvo en su mundo interno. No todos reaccionamos igual frente al mismo tipo de experiencia. Me parece maravilloso que estés rompiendo esos tabúes sobre la salud mental y buscando herramientas para comprender mejor. Eso habla muy bien de ti y seguro que tu amigo, aunque ahora no lo diga, valora mucho tener a alguien como tú cerca.