Hola hola 🙂 Antes que todo, mil gracias por compartir esto tan honestamente, no suena nada raro ni locochón, al contrario, habla súper bien de ti que estés cuestionándote estas cosas con tanta claridad y ternura contigo mismx. Lo que describes (esa sensación de actuar, los cambios de ánimo fuertes, el miedo al rechazo y las emociones intensas que parecen una montaña rusa) sí pueden parecerse a lo que se conoce como TLP u otros asuntos emocionales… pero ojo, eso no significa que tengas necesariamente un trastorno. Hay muchas personas sensibles, intensas o muy emotivas que no tienen un diagnóstico clínico: simplemente sienten más fuerte que otras, y a veces eso también puede volverse abrumador.
La diferencia más importante entre una “personalidad complicada” y un trastorno de personalidad tiene que ver con el impacto que eso tiene en tu vida cotidiana, tus vínculos y tu bienestar. Si te hace sufrir mucho o se repite tanto que interfiere con tus relaciones, estudios o pega, ahí puede ser una señal de que algo más profundo está pasando (y que trabajar con un profesional podría ayudarte un montón).
Y sobre ir al psicólogo y el miedo a que “te digan algo feo”… uf, eso lo entiende muchísima gente. Pero te prometo que un buen proceso terapéutico no se trata de etiquetarte ni de juzgarte, se trata de entenderte más, validar lo que sientes y encontrar formas más amables de relacionarte contigo y con los demás. Ir a terapia no significa que estás mal, sino que estás cuidándote. Ánimo con esto, y gracias otra vez por permitirnos leerte. Estás haciendo preguntas poderosas 🙂