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Hola, gracias por compartir lo que estás viviendo. De verdad se nota que lo has estado pensando y que te importa entender lo que te pasa, eso ya es un paso muy valioso. Lo que describes no es raro y muchas personas sienten esa lucha interna entre lo que quieren hacer y lo que terminan haciendo. A veces no se trata simplemente de «falta de fuerza de voluntad», sino que ciertas conductas se vuelven formas de lidiar con el estrés, la ansiedad o el malestar emocional, y se terminan transformando en hábitos difíciles de soltar. Cuando una conducta comienza a repetirse de forma que interfiere con otras áreas importantes de tu vida —como tus responsabilidades, tus relaciones o tu bienestar emocional— es posible que estemos hablando de algo que se acerca a una conducta adictiva, aunque no haya una sustancia involucrada.

Las adicciones sin sustancias, como al celular, a los juegos o incluso a la comida, sí existen y pueden sentirse muy confusas porque son cosas que todos usamos o necesitamos de alguna forma. Tú ya diste un paso importante: darte cuenta de que hay algo que no te hace sentir bien y querer entenderlo mejor. Si notas que estas conductas te hacen sentir culpable, te angustian o sientes que has perdido el control sobre ellas, es una buena idea buscar apoyo. No porque seas “débil”, sino porque nadie tiene que pasar por esto solo, y trabajar con alguien puede ayudarte a encontrar estrategias más sanas para enfrentar lo que estás sintiendo. De a poco, paso a paso.

Si te cuesta pedir ayuda, no eres la única persona. A veces nos da vergüenza hablar de lo que sentimos, pero también puede ser muy liberador encontrar a alguien que escuche sin juzgar. Puede ser un psicólogo, pero también podrías comenzar conversando con alguien de confianza. Lo importante es no quedarte solo con lo que te preocupa. Gracias otra vez por escribir, aquí estamos para apoyarte.

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