Hola, muchas gracias por compartir lo que te sucede. Lo que describes es algo que muchas personas experimentan en distintos momentos de su vida, y puede tener varias causas, desde el estrés crónico, el cansancio mental, hasta ciertos hábitos del día a día que, sin quererlo, van debilitando nuestra capacidad de concentración. Vivir en una zona rural tiene muchas ventajas en cuanto a tranquilidad y conexión con la naturaleza, pero también puede implicar rutinas más solitarias o estar expuesto a menos estímulos sociales que a veces nos ayudan a mantenernos mentalmente activos.
La dificultad para concentrarte, especialmente si ha aparecido con el tiempo, podría estar relacionada con una acumulación de tensiones o con falta de descanso mental. El hecho de que te distraigas con facilidad, incluso con tus propios pensamientos, nos sugiere que tal vez no estás pudiendo hacer pausas de calidad o simplemente estás pidiéndote demasiado sin darte los espacios para recargar. No necesitas conexión constante para trabajar en tu atención; existen ejercicios sencillos de respiración, escritura a mano o incluso caminatas conscientes que pueden ayudarte a centrarte. Por ejemplo, tomarte 10 minutos cada día para sentarte en un lugar tranquilo, cerrar los ojos y seguir tu respiración sin juzgarte es una forma efectiva de comenzar a entrenar tu presencia mental. También podrías escribir a diario en un cuaderno lo que piensas o sientes, lo cual ordena mucho la mente.
Si te interesa te puedo recomendar algunos ejercicios de atención plena y concentración que están en PDF y son de tamaño liviano, enfocados justamente en personas que no tienen acceso continuo a internet. Escríbeme de nuevo si quieres que te los comparta. Estás haciendo algo muy valioso al darte cuenta de lo que te pasa y buscar ayuda. No estás solo en esto, y con pequeños pasos vas a poder recuperar tu capacidad de atención.

