Gracias por compartir con tanta sinceridad lo que estás viviendo. Lo que describes es más común de lo que a veces imaginamos, y tiene mucho sentido que te sientas confundida cuando tu percepción de ti misma cambia tanto. La autoestima no es una cosa fija ni perfecta, más bien es un proceso en construcción constante, especialmente cuando uno lleva consigo una sensibilidad alta o una forma distinta de pensar. Si te identificas con la neurodivergencia, también es válido que tu autopercepción tenga características particulares que desafíen los modelos tradicionales de autoestima.
Sentirse capaz en un momento y luego insegura al siguiente no significa que haya algo malo contigo. Es muy común que, cuando somos muy perceptivos o reflexivos, nuestras emociones e ideas cambien rápido. Esto no te invalida, no te hace menos coherente. A veces esa intensidad solo necesita mayor contención y espacios seguros para ser expresada. Construir una autoestima sólida en este contexto implica reconocer que no necesitas mantener una imagen «estable» de ti misma para ser valiosa. Puedes ser muchos matices a la vez y seguir siendo tú.
Respecto a la validación externa, es natural que lo que digan los demás nos afecte, sobre todo si uno ha sentido que no encaja del todo o ha sido malinterpretado. La clave no es dejar de sentir, sino aprender a incorporar esas miradas externas sin que definan completamente tu valor. Cuando te atrape una crítica o una alabanza, puedes preguntarte: «¿Esto cambia quién soy o solo añade una perspectiva más a mi historia?» Hablar con alguien con quien confíes o con un profesional que te entienda desde tu particular forma de ser también puede darte mucha claridad y alivio. Y sí, aunque a ratos parezca un bucle, es totalmente posible salir de ahí. No estás sola en esto. ❤️

