Hola, gracias por compartir lo que estás sintiendo. Lo que describes es algo que muchas personas enfrentan a lo largo de sus vidas laborales, y es muy valioso que estés prestando atención a cómo te estás sintiendo física y emocionalmente. El estrés laboral común suele ser temporal, vinculado a un proyecto exigente o una época específica del año, y generalmente mejora con el descanso o al resolverse la situación. En cambio, el burnout o agotamiento crónico es más profundo: se manifiesta como una fatiga persistente, desmotivación, una sensación de vacío respecto al trabajo, pérdida de eficacia y un desapego emocional que puede afectar incluso fuera del entorno laboral.
Es muy bueno que estés identificando signos como la dificultad para concentrarte, la irritabilidad y la duda constante de tus capacidades, ya que son señales que podrían indicar algo más que estrés momentáneo. Existen herramientas como el Maslach Burnout Inventory (MBI) que son bastante utilizadas por profesionales para evaluar esta condición, aunque lo ideal es que esa evaluación sea acompañada por un psicólogo. También puedes encontrar test autoaplicables en línea como una primera orientación, pero te recomiendo tomarlos como una guía, no como un diagnóstico definitivo.
Para alguien que se reconoce como autoexigente o con tendencia a sobrecargarse, es realmente crucial aprender a poner límites. A veces creemos que rendir al máximo es algo que debemos hacer siempre, pero eso puede volverse en nuestra contra si no nos cuidamos. Aprender a reconocer cuándo parar, pedir ayuda o simplemente permitirnos descansar sin sentir culpa es parte importante de prevenir el burnout. Si puedes, te invito a conversar con un profesional que te acompañe en este proceso, ya que trabajar en el equilibrio interno requiere tiempo y apoyo. No estás solo en esto, y es totalmente válido buscar ayuda antes de que la carga sea demasiado pesada.

